viernes, 11 de julio de 2008

EUTANASIA

Si hoy mismo dejara mi trabajo, si decidiera hacerme gay, si quisiera vivir sin techo o en el monte como un ermitaño. Si decidiera hacerme vegetariano, incluso coprófago. Si decidiera ingresar en un monasterio budista. Si decidiera que a partir de hoy tardara lo que tardara iré andando a todas partes. Seguro que alguien me criticaría, que a muchos les parecería bien y a muchos más mal, pero nadie haría una ley para impedirme vivir como deseara, mucho menos para encarcelarme por ello. Entonces si puedo decidir cómo vivir y cuando hacerlo, ¿Por qué no puedo decidir cuándo y cómo morir? Esto no es un alegato a favor de la eutanasia, lo es a favor de la libertad. Quizás la libertad necesite estar regulada, pero nadie puede imponer a otro la manera de vivir, mucho menos la de morir.

SIN COMPLICACIONES

Dicen que la convivencia es complicada, que toda pareja tiene sus momentos difíciles. ¡Estupideces! Lo complicado es vivir solo, lo difícil es conocer a alguien como Baas y no estar a su lado. Complicado es convivir sin amor, sin tolerancia, sin comprensión.  Difícil es encontrar a alguien como Baas. Imposible es no desear estar a su lado.