lunes, 5 de enero de 2009

¿Me dejarían en la NASA enganchar el TATA a la lanzadera espacial?

Uys! Cada vez escribo menos, no me había dado cuenta hasta hoy. Una vez al mes o menos. Quizás debiera hacer menos la cabra con el TATA, que preparar las rutas me lleva mucho tiempo. Claro que la copiloto que tengo es un aliciente más. No imagino un mejor copiloto para mi vida que ella. Y encima conocemos mundo juntos. Dos locos corazones trotamundos. Encima enamorados, tanto que el mapamundi se nos queda pequeño a la hora de compartir el mundo.
 
 
 
 


22

¿Veintidós meses? ¿Ya? Me he acostumbrado a ti de tal manera que parecen 22 años. A veces Creo que llevo contigo toda la vida. Me he acostumbrado a tus miradas, a tu voz, a tus silencios, a tu carita cuando te despierto, a tus besos de tal manera que toda la vida es poco. Poco para que dejes de sorprenderme, poco para que deje de quererte, poco para que dejes de enamorarme, poco para que deje de admirarte. Toda la vida me parece poco para compartirla contigo, 22 meses me parecen un tesoro que me has regalado. Mañana como hace 22 meses nos regalaremos un nuevo desayuno de miradas por encima de humeante café.