Esta noche no puedo dormir. A pesar de ser una de las pocas que puedo hacerlo junto a ti. Tú sabes cuales las pequeñas dificultades que nos acosan. Sí, tienes razón. No son importantes pero no por ello dejan de preocuparme. No son peores que las cotidianas de cualquiera hoy en día, pero son las únicas que tenemos. Por ello no consigo conciliar el sueño. Estas echada a mi lado. Duermes, espero que tus sueños sean placenteros. Amago un abrazo y ahogando mis sentimientos en el silencio de la noche susurro que te quiero. Deseo aferrarme a ti con todas mis fuerzas, solo pensar en sobresaltar tu descanso me lo impide. Otra vuelta, y otra más. Las sabanas me queman, pero donde puedo solucionar nada a estas intempestivas horas. Una y otra vez miro la hora proyectada en el techo. Ansío un abrazo tuyo una palabra que me de fuerzas. Un recuerdo acude en mi rescate. Madrugada del 10 al 11, hace 26 meses. Nunca podre olvidar la magia que envolvió aquella velada. Tú, el soplo de frescura que de ti emanó, tu sonrisa, tu voz, tu sinceridad cuando te abriste a mí. Tus manos nerviosas que se refugiaban en las mías. Tu cuerpo tembloroso entre mis brazos que te rodearon con dulce traición. Mis labios rozando tu cuello, los tuyos cuando hacia los míos se volvieron. La incertidumbre en forma de duda me asaltaba, comenzabas a ser parte de las cosas importantes de mi vida. De las pocas cosas que no quería perder por nada del mundo. Gracias por no salir huyendo aquella noche. Gracias por estar a mi lado en esta azarosa noche también. Aunque silenciosa, sumida en un profundo sueño, solo estar a mi lado me da fuerzas si no para vencer, si para afrontar cualquier cosa. Si estas a mi lado no hay oscuridad lo bastante espesa que oculte la luz con la que me guías. No hay obstáculo que se pueda tocar, comprar, contar o construir que con tu apoyo no esté dispuesto a sortear. Aquella noche hace 26 meses me recuerda que el poder de amor existe y que juntos tenemos el poder. Gracias amor.
lunes, 11 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
Quien bien te quiere te hará llorar
Quien bien te quiere te hará llorar
¡Mentira y gorda! ¿Pero en qué cabeza cabe que quien te quiere te haga llorar? ¿Qué estupidez es esa? Quien te quiere solo puede hacerte feliz. Lo demás es una patraña. Una excusa barata para aquellos que no saben amar, para los que amar es decirte en todo momento que es lo que está bien y lo que está mal, para los que amar es decirte que debes y que no debes hacer. Una excusa para darse golpes en el pecho los escasos de corazón. ¿Qué intentan demostrar? ¿Qué poseen una caja torácica donde no les cabe el corazón? ¿Un corazón donde no tiene cobijo la ternura, la comprensión y la tolerancia? Un refrán que enarbolan los que confunden las palabras de ternura con un manual de buenas y sanas costumbres. Ruines y rácanos resumen su manera de amar en una sola acción cruel. Si no comparemos:
Quien te quiere te hará llorar. Ya está.
Pues no, no te hará llorar. Quien te quiere te escucha, te intenta comprender, siempre te apoya, está junto a ti aun en la distancia, tolera tu forma de ser porque así te conoció y así le gustas, te mira y te trata con ternura, se sonroja cuando cree que ha dicho una palabra inconveniente, se divierte con tus defectos, elogia tus virtudes, siente vértigo cuando observa el brillo característico en tus ojos de “se me está ocurriendo…..” y sobre todo toca el cielo cada vez que hacéis el amor y siente el fuego del infierno cuando piensa como seria todo sin ti. En 26 meses he descubierto que podría escribir un millón de cosas más, pero llorar jamás. Y cada día descubro alguna más, tengo toda una vida para descubrir varios millones de cosas más. ¿Weaky?
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