No sabia cuanto podía amar a alguien antes de conocerte. Ahora que no estas, aunque sea solo por unos días, veo que tampoco sabia que se podía echar de menos a una persona de esta manera. No sabia que se podía pensar tanto en un sitio que apenas sabes que existe. No sabia de cuanto vacío podía llenar mi vida si tu no estas. No sabia como de tediosas podían ser las horas aguardando tu regreso. No sabia que el metal del anillo que me diste al partir podía guardar tu aroma, ese aroma que después de despedirte busqué desesperado entre las sabanas de la cama en la que horas antes de tu marcha hicimos el amor como si fuera la ultima vez, esa vez de la que hoy solo me queda el aroma de tu sudor cuando hundo mi cara en la almohada para llorar tu ausencia, el recuerdo de tu cara volviéndose para decirme adiós y el numero de vuelo que te traerá de nuevo a mi.
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