No cambies nunca amor. Adelgaza o engorda a tu antojo. Tíñete el pelo de rubio platino o verde fosforito. Córtatelo o ni siquiera lo peines, déjalo así espelucado si lo deseas. Pero no cambies nunca. Nunca dejes de ser como eres. Nunca reniegues de todas esas mujeres que llevas dentro. No ceses de dejar todos los cacharros esparcidos por la cocina cuando te toca hacer la comida. No dejes nunca de mal criar y consentir a nuestra perrita, ni siquiera a todos los demás que asistimos atónitos al efecto torbellino cuando pasas a nuestro lado. No cambies nunca que así te quiero.
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