Desde que el hombre es hombre, siempre ha intentado explicar aquello que no entendía desde un punto de vista divino, sobrenatural, etc... Más tarde, el desarrollo de su conocimiento, le ha ido permitiendo explicar mucho de aquello que antaño no entendió Muchos hombres se han lanzado a la búsqueda de Dios desde diferentes creencias y posturas. En lo que parecen coincidir la mayoría, es que profesar una religión, independientemente de cumplir sus preceptos, es un acto de Fe. Creer en lo divino, en aquello que no se ve, en que las pautas de conducta que debemos cumplir y vienen dictadas desde ámbitos celestiales, es un acto de Fe. Y la Fe se tiene o no se tiene. Se puede inculcar que se profese en este o aquel credo. Pero la Fe no se aprende. Es algo subjetivo, propio e intimo que cada cual le da su propio enfoque personal según nuestras propias apreciaciones de la vida y de los sentimientos.
Así mismo, el mundo quizás no sea como creemos que es, lo que nosotros damos como cierto son nuestras percepciones. Quizás incluso todo sea producto de nuestra imaginación. Incluso es posible que los demás no existan como nosotros. Que todas las sensaciones, dolor, amor, frío, que todas nuestras percepciones, el color verde, la música, el azúcar, sean únicamente producto de nuestro ingenio. Al principio de los tiempos solo existía la Nada absoluta, y Dios dijo -sea la luz- y la luz fue. Estaba solo en la nada. Quizás Dios, seamos nosotros mismos que inventamos todo lo que conocemos en un delirio de locura provocado por la soledad extrema. Por ello a veces, buscamos a Dios en el ultimo refugio, dentro de nosotros mismos. Con esto no quiero ser irreverente ni blasfemo, nada más lejos de mi intención. Solo que, el concepto de Dios me parece tan grande, tan formidable, que si fuese creyente ni por asomo me atrevería a mentarlo. No alcanzo a entender tal majestad y divinidad, solo soy un triste mortal al que el concepto de Dios sobrevivirá. Esto me lleva a pensar que, ¿Cómo los predicadores? Que tan bien conocen el concepto y tan cerca están de él, tienen la osadía de erigirse prepotentemente como ministros de Dios. Es que acaso son seres superiores al resto de los mortales. Si yo fuera Dios, los fulminaría por blasfemos.
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