En este punto muerto en el que se encuentra el fluir de mi vida, reflexioné recopilando trazos de lo que ha sido hasta ahora. De lo que pudo haber sido y no fue, no tiene sentido reflexionar, pues ya nunca será. Como decía, recapitulando, me he pasado la vida preocupado activamente con miles de problemas trascendentales. Manifestándome en contra de las bases militares extranjeras, contra los juguetes bélicos, a favor de la libertad y la democracia, para salvar a las ballenas, las focas, el lince Ibérico o el escarabajo pelotero de la sabana mandúquela, contra las centrales nucleares, los vertidos tóxicos, a favor del matrimonio homosexual, el derecho al aborto, de la igualdad de la mujer, (Ni soy homosexual, ni nunca me podré quedar embarazado para poder abortar, ni soy mujer). Contra el terrorismo, el golpismo y los regímenes totalitarios de las Repúblicas bananeras y los parquímetros, a favor del bosque amazónico, de la educación publica, contra la inflación, la carestía de la vida y la subida del precio de las pipas de girasol con sal, en favor de la salud de los mares, contra que sé yo que millón y medio de cosas más. Siempre en contra del poder establecido. Siempre luchando, cuando era empleado contra el patrón, cuando fui mando intermedio mediando por los intereses de la empresa salvaguardando el bienestar de los empleados, cuando fui patrón contra los sindicatos. Siempre contra los bancos, créditos, comisiones e hipotecas. Peleando con el vecino de arriba que es del Madrid, con el de abajo que es del Barca. Ayudando a superar el trance a los matrimonios amigos que se separan. Ayudando a los que contraen matrimonio a comenzar su nueva vida. A los que traen nuevas vidas a este valle de lagrimas, explicándoles que no se encariñen, que luego crecen y se van de casa, si no se van te echan a ti. Y lo peor de todo es que, aunque todo esto me afecta y como me afecta no es políticamente correcto quedarse de brazos cruzados. Pero ¿En qué coños me afecta a mi, en mi vida diaria de manera inmediata? Mañana me voy a chupar el mismo atasco de todos los días y si no es en el mismo sitio porque han abierto otra variante es 2 Km más adelante. Mañana voy a ir a trabajar como todos los días, para seguir cobrando lo que cobro todos los meses más la subida que me hacen todos los años. Comeré la misma comida precocinada congelada de siempre que calentaré en la misma tartera de plástico como todo el mundo o si no de aluminio que no se puede poner al microondas. Pasaré por debajo de 50 antenas de telefonía móvil y de 12 tendidos de alta tensión respirando un aire con una concentración de CO2 superior a la media europea hasta que consiga un hermoso y estupendo cáncer de co...es. Ah eso si, cada cuatro años voy a votar que no debemos quedarnos impasibles y nuestro voto cuenta mucho, no es lo mismo no. Si ganan los tuyos te van a dar por el cul.. Si ganan los otros te van a dar igual pero pierdes el vinculo afectivo y eso es importante. Así que he llegado a la conclusión de que ESTOY HARTO Me importa un pimiento, el toro de lidia, la guerra del pan o las tetas de la Berrocal, el sida, la inmigración, el pingüino imperial, el cambio de dólar o el climático, me importan un pimiento los casquetes polares, si acaso los que me pueda beneficiar yo. ¿Quizás me debiera preocupar por todo lo anterior? Si, seguramente si, pero se me ha pasado media vida peleando con lo divino y con lo mundano. La otra media la voy a pasar preocupándome de disfrutar del cielo y del sabor a sal del mar, de la brisa en mi vello cuando saco la mano por la ventanilla del coche, de la música de Mozart, AC/DC, Alejandro Sanz, del sabor del tabaco, del ron de caña y la cerveza bien fría, del sol en mi piel y mi piel junto a la tuya, de mis hijos, como no, que pasaran media vida luchando por causas perdidas, y de los amigos de verdad.Quizás no es políticamente correcto, pero ¿Quién quiere ser correcto a cierta edad?
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