lunes, 12 de marzo de 2007

Cuanto dolor

Cuanto dolor eres capaz de arrastrar en tus alforjas, tanto como agua que no puede saciar la sed del naufrago en el océano. Cuanto fuego arrasa tu corazón, cuanto pesar oscurece tu alegría, cuanto pesan tus cadenas. ¡Alza los ojos, mírame! Yo iluminaré tu ilusión, sofocaré las llamas y romperé tus cadenas. Arrancaré la sal del mar para saciar tu sed. Cargare tus alforjas, pero tú, solo tú vaciarás el equipaje. Tú, solo tú sabrás cuando. He aguardado media vida para conocerte, puedo esperar otra media a que lo hagas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario